Primeros pasos en la mecánica de precisión

Nuestros orígenes se remontan al rededor de la década de 1950, cuando el fundador de la empresa, el joven José Luis Zúñiga Cerdas, se iniciaba como asistente en talleres industriales en la ciudad de Cartago y, de manera simultánea, estudiaba en el Colegio Vocacional de Artes y Oficios (COVAO).

Ya con años de experiencia y decidió experimentar con su propio taller de mecánica de precisión, José Luis tomó la alternativa de viajar a San Isidro de El General, en busca de horizontes más amplios y en su proceso siempre contó con el apoyo y acompañamiento de su hermano Héctor Zúñiga.

Los inicios fueron limitados, porque en Pérez Zeledón la industria era embrionaria pero los años posteriores estuvieron marcados por importantes acontecimientos como la creación de importantes compañías industriales.

En el año de 1974, a José Luis Zúñiga se le presentó la oportunidad de adjudicarse la compra de la maquinaria que perteneció a la Compañía Eléctrica de El General, que abasteció de electricidad a los generaleños, antes de que entrara el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) a Pérez Zeledón.

Luego, aparecieron grandes clientes como; el ingenio azucarero, empresas industrializadoras de café, compañías piñeras, etc.

Una nueva oportunidad, le permitió comprar el terreno donde se encuentra ubicado actualmente nuestro taller; frente a la entrada a los talleres de GAFESO, en el barrio Antiguo Hospital.

Hoy, MEPREZUH es una empresa que encuentra el respaldo de 65 años de experiencia en labores relacionadas con el trabajo en metales, mecánica de precisión, maquinaria y los materiales necesarios para responder a la demanda industrial de empresas industriales y otros talleres.

A su vez, es una empresa floreciente que se está garantizando la continuidad para las siguientes décadas, en los descendientes de su fundador. Su hijo, Marvin Zúñiga Vega, también graduado del COVAO, ha llegado para impulsar el desarrollo técnico de la empresa de la mano con la productividad; sus labores han hecho que la empresa crezca como una referente en trabajos muy técnicos y especiales. Su técnica y ganas de crecer se han convertido en el mejor activo de la empresa.

El hoy Jefe de Taller, ha tenido la oportunidad de recibir formaciones técnicas tanto nacionalmente como internacionalmente, gracias a las inversiones en maquinaria de última tecnología, Marvin ha sido el encargado de buscar las mejores máquinas y la gran oportunidad de participar en las formaciones técnicas con los fabricantes de máquinas en el exterior.

Además de las responsabilidades técnicas, Marvin se encarga de visitar a los clientes para un seguimiento de los proyectos que permiten conocer el aprendizaje y mejora continua de MEPREZUH. En paralelo, recibe los proyectos y escucha la problemática que presentan los clientes.

Marvin, es ahora todo un profesional en la materia más técnica, es el encargado de que se fabrique con la mejor precisión, calidad y siempre con ingenio absoluto para mejorar aquellas soluciones más técnicas. Sus ingenios en diseños y soluciones para la industria siempre se han destacado, por lo que ha sido y será una pieza vital.

 Un hijo de Marvin, Ariel Zúñiga Rojas, desde su niñez se le veía perseguir a su abuelo y padre. Sus estudios en el Colegio Técnico de San Isidro le permitieron aprender una pincelada en la mecánica de precisión. Después de su finalización, Ariel decide dar un paso más allá y se marcha al extranjero en búsqueda de oportunidades distintas en estudios técnicos. Llega a un pequeño pueblo en el Norte de España llamado Eibar, estudiando una modalidad llamada “Mecatrónica Industrial” en Armería Eskola.

Hoy, cinco años después, Ariel sigue por sus sueños y se encuentra finalizando estudios de Ingeniería Mecánica –en una versión de estudios técnicos en la Escuela de Ingenieros de Bilbao.

De José Luis se hereda la mecánica de precisión convencional; del hijo la incorporación del CNC (Control Numérico Computadorizado) y del nieto la ingeniería del futuro, necesaria para dar mantenimiento e impulso a una evolución industrial que se muestra floreciente, en el sureste de Costa Rica.